3 jun. 2012

__ DIME QUE ME ODIAS... __



   Quisiera poder olvidarte, borrar los recuerdos en los que apareces, volver al pasado para poder cambiar el presente, ser capaz  de eliminarme de tu  vida sin molestarte, para poder seguir con esta vacía existencia que el destino me ha regalado, pero sin tanto dolor amenazando por quebrar mi ya minada cordura...

   Ojalá pudiese dejar de sufrir por tu ausencia, y ser capaz de tragarme las lágrimas que me provoca tu ya escasa atención... No alcanzo a comprender porqué pasaste de hablarme todos los días a prácticamente ignorarme de la noche a la mañana... ¿qué hice mal? ¿te hice daño? Te juro que no era mi intención...

   Si pudiese, me arrancaría mi estúpido corazón. Seguro que dolería menos que esta tortura...

   Deseo que mi alma se rompa en millones de pedazos tan pequeños que sea imposible de recuperar... era inservible, pero ahora se encarga de recordarme a cada instante que estoy vacía, sucia y sola...

   Me  gustaría poder saber qué me sucede, y entender porqué...

   No me odies por esto... pero hay veces que deseo que pudieses sentir lo que siento... para que entendieses mis palabras, para que te hicieras una idea del infierno en el que vivo cada segundo que pasa, para que comprendas que no sé cómo pararlo, para que te dieses cuenta de que, cuando te dije que que huyeses, no solo me estaba protegiendo a mi misma, sino también a ti, para que no vieses este macabro y a la vez ridículo espectáculo... para que no te sintieses culpable por mis locuras, porque quedas completamente eximido de responsabilidades. La culpa es mía, de mi imaginación y mi estupidez, de mi inmadurez, de mi necesidad de amar... Y, sobre todo, para que me perdonases cuando te digo que quiero olvidarte... y para que te dieses cuenta de que solo lo deseo en los peores momentos, cuando creo que voy a morir de tanto dolor y soledad...

   Oh, vamos... dímelo ya... te mueres de ganas de decírmelo... dime que deseas que me calle de una vez por todas, que deje de pensar en ti, que deje de quererte... dime que ojalá nunca me hubieses conocido, así podrías haberte evitado el creer que era una persona digna de atención, cuando la realidad es completamente opuesta... dime que quieres que desaparezca de tu vida para siempre, que ya no quieres saber nada de mi... haz que desee olvidarte con la misma pasión con la que ahora me importas...dime que me odias

pues se dice que tan solo se odia a lo que alguna vez se ha querido...