2 abr. 2012



   ¿Qué se puede hacer cuando te das cuenta de que tu vida es una puta mierda?

   No hay alegrías que compensen tanto sufrimiento... Te das cuenta de que vives por un sueño irrealizable, de que la razón por la que te levantas cada día es esa persona que nunca podrá corresponderte... Al despertar sientes un vacío doloroso, que crece a lo largo del día, y, al llegar el ocaso, es tan grande que supera los límites de la cordura... Solo quieres acostarte y dormir, y dejar que la mente pare de recordártelo... Pero, a la vez, temes quedar dormido, por si aparece en tus sueños... 

   Hay momentos en los que crees que hasta el aire que entra en tus pulmones te está arrasando por dentro. El nudo que sientes en la garganta cada vez es más grande, impidiéndote articular siquiera una palabra de angustiosa súplica... Por unos instantes crees que solo existe una solución viable para acabar con tanto dolor, puesto que olvidar parece imposible... Llegas incluso a desear sentir tanto dolor físico que te nuble la mente y te impida pensar... Pensabas que eras fuerte, y eres tan vulnerable que hasta el silencio más inocente te desgarra el alma...